LA CAJA DE PANDORA.

Recuerdo, con añoranza, el 15M. Me viene a la mente aquello que gritabamos en las plazas, aquello de “Lo llaman democracia y no lo es…”
¡Qué ingenuos eramos entonces!

La falta de democracia que criticabamos entonces, palidece hoy en comparación con la situación actual. No imaginábamos entonces una decadencia tan atroz, y sobre todo tan rápida.

Ha bastado un referéndum (o un simulacro) para poner al descubierto ese fascismo que se intuía disimulado hasta ahora.

Ha bastado un mes, solo un mes, para ver, atención a la lista, a :

Patriotas que votan saqueo mientas agitan la banderita gritar “a por ellos” aplaudiendo que se intimidara a personas que querían votar.

Policías y Guardias civiles agredir brutalmente a personas de todas las edades y condición, incluso bomberos (esos sí son héroes), que solo querían votar. Si vais a hacer el comentario, tranquilos, ya lo hago yo; cuando tenga un problema llamaré “a mi puta madre”, como soléis decir. Total, ella me ha arreglado en mi vida bastantes más problemas que los servidores públicos de porra y pistola que ne han arreglado…. Ninguno.

Hemos visto entrar en la cárcel a organizadores de una manifestación pacífica, con cero heridos. Sedición lo llaman. Yo lo llamo fascismo. Lo de meterlos en la cárcel digo.

Hemos visto al gobierno intervenir una comunidad autónoma por el delito de querer ser dueña de su destino. Los que llamaban golpistas a los representantes de los catalanes elegidos en las urnas, les han colocado a unos a los que nadie ha elegido. Recordad que los golpistas eran los otros, el Govern legítimo.

Hemos visto pasear una, y otra, y otra, y otra vez la bandera Franquista por nuestras calles, manchándolas, al son de agresiones cometidas por neonazis, fascistas y escoria en general.
No se me olvide que junto a estos energúmenos violentos se manifestaban los demócratas del Partido Popular y los centristas de Ciudadanos.

Y los “socialistas” del PSOE. Vergüenza, en toda la expresión de su palabra. La que dan, no la que tienen.

Hemos visto al Govern, que no bastaba con cesarlos, entrar en prisión incondicional como si de peligrosos delincuentes se trataran.
Desde mi ventana sevillana se escuchan las risas de Urdangarin, señor condenado que pasea su libertad y su parentesco real con total impunidad.

Hemos visto ser acusados a raperos por cantar y al director de El Jueves por hacer chistes. Porque lo de que los policías consumen cocaina es chiste ¿no? ¿O es que…?
Recordad, esos policías que golpean ancianas no pueden ser objeto de chiste. Golpear sí, chiste no.

Hemos visto, aunque de milagro, porque bien que lo han ocultado, a la Fundación Francisco Franco (su mera existencia es ya un escándalo) conseguir paralizar el cambio de nombre de calles Franquistas.

Y hoy mientras terminaba de redactar este artículo, el señor Montoro, ese que aprobó una Amnistía Fiscal para que sus amigos no pagaran impuestos, y que fue declarada Inconstitucional (coño, los defensores de la Constitución queriendo saltársela) intervenir en Ayuntamiento de Madrid. Ayuntamiento que ha logrado reducir la deuda al tiempo que aumenta el gasto social. Su delito ha sido, por supuesto, no dedicarlo a sobres.

Se nos ha caído el disfraz de democracia. Se nos ha caído de golpe la moderación, y al grito de “a por ellos” el Franquismo sociológico grita ensordecedor.

Recuerdo de nuevo el canto del 15M, “Lo llaman democracia y no lo es…” Era, y es, fascismo.

Este era el título original de mi artículo “Era fascismo”, pero lo cambié tras una conversación con mi amigo Llorenç, un independentista catalán al que aprovecho para abrazar virtualmente.

Y es que mientras unos siembran odio, otros sembramos lazos.

Primero se es demócrata, pero antes incluso, se es Antifascista.

 

martes, 7 de noviembre de 2017