PACTO ANTI-PODEMOS

Parece que es necesario hacer un poco de memoria y de resumen para que los manipuladores de siempre y los nuevos no nos vendan una película producida por el Ibex y protagonizada por Pedro Sánchez.

Parece, como digo, que va a hacer falta recordar que antes de la campaña electoral, el socialista de yates y puros, sí el de la cal viva, ya expresó claramente que prefería un pacto con el PP antes que con Podemos. ¿Se nos había olvidado?

Parece también que tenemos que acordarnos cuando en dicha campaña el muñeco, Pedro “ken” Sánchez, llamó una y otra vez derecha a Ciudadanos. Nuevas juventudes, cachorros de FAES, el nuevo PP… Son algunos de los términos en los que Sánchez se dirigió al partido de Rivera con el que más tarde firmaría el acta de defunción del socialismo del PSOE (si alguna vez lo hubo).
Con esa derecha es con quien el juguete de Susana Diaz firmó un acuerdo que incluía el 80% del programa de Ciudadanos. Con esa derecha.
Que poca memoria tienen.

Habrá que volver a decirles a los socialistas, perdón a los del PSOE, que ese pacto fue rechazado por TODAS las fuerzas políticas del congreso. Todas señor Sánchez, no sólo Podemos. Todas seños Hernando, Izquierda Unida, Compromis (con quien ustedes gobiernan en Valencia), En Marea, Independentistas… Todas, aprendiz barato del más barato aún Alfonso Guerra.

Me veo también tristemente obligado a recordarles a los del “mestizaje ideológico” que su pacto con lo que ellos llamaban derecha sumaba MENOS que un pacto con Podemos. He repasado mis libros de matemáticas para ser riguroso y sí, 40 diputados (los que tiene Ciudadanos) es menos que 69 diputados (los que tiene Podemos). No lo digo yo, lo dicen los libros de primero de Primaria de todas las editoriales. Les recomiendo su lectura.

Habrá que insistir, porque no se enteran, o más bien no se quieren enterar, que Podemos no sólo propuso un un acuerdo que incluía una justa distribución del gobierno según los votos, sino que aunque lo quieran ocultar ustedes, incluía un documento de cien páginas con su correspondiente memoria económica. No eran sólo sillones, aunque es absolutamente justo reclamarlos, eran medidas señor Luena, de hecho, medidas mucho más socialistas que lo que usted ha sido en toda su indecorosa existencia política.

Y se ofendieron estos socialistas de mierda porque un partido político que les iguala en votos quisiera una representación justa en el gobierno.

Y después de la cascada de mentiras vergonzosas contra Podemos, se sentaron a negociar. Y Pablo Iglesias, pecando incluso de blando, renunció a esa petición de vicepresidente (sí, aunque les parezca extraño, a las peticiones también se puede renunciar, no sólo a lo conseguido). Y lo despreciaron ustedes, dijeron que él se la dio y él se la quitó.
No señores, él rebajó una petición justa por el bien del país.
Pero los señores barones que manchan las siglas se rieron, se rieron porque les parece extraño que un partido con 5 millones de votos quiera la vicepresidencia cuando ellos tienen…. Oh! 5 millones de votos.

Y en el último acto de la negociación, Podemos establece unos puntos en los que está dispuesto a ceder, pues se toma la negociación en serio. ¿Y que hace el PSOE y los encoca… perdón los engominados de Ciudadanos? ¡Decir que Podemos no cede!

Es que hay que tener un nivel de imbecilidad o de desfachatez (o de ambas) que raya en personaje de Torrente.

Podemos, ha sido el único que ha hablado de medidas concretas. Diganme una sola medida concreta que Pedro Sánchez, antes conocido como el yerno ideal, haya hecho a Podemos. No caen ¿verdad? Es que no existe.

Sólo ha existido una retahíla de acusaciones vacías de contenido e insultante en las formas con el único propósito de atacar a una formación con bastantes más socialistas que el PSOE.

Y mientras Ciudadanos, disfrutando. El nuevo PP, las nuevas juventudes, disfrutando de cuanto han caricaturizado a un partido que se dice Obrero.

Nos veremos en nuevas elecciones (por supuesto la consulta a las bases de Podemos dará un NO rotundo a Sánchez – Rivera) y yo me sentaré en el sofá a reírme viendo como el PSOE ahora ya no llamará derecha a Ciudadanos. Me sentaré en el sofá a ver algo que no hemos visto nunca : una campaña electoral donde un partido de izquierdas y uno de derechas se hacen pajillas. Va a estar curioso.

¿Porque no creo que se ataquen no?
Sería demasiado evidente que nos están llamando tontos, y aunque muchos les hayan votado, no lo serán tanto.

Vamos, digo yo.

sábado, 9 de abril de 2016

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